EL YOPE, LA PRIMAVERA Y EL AÑO NUEVO ZAPOTECO

 

Las Peñitas de Reyes Etla, el santuario dedicado a la Primavera

El Yope recibe el año nuevo zapoteca

Por Juan de Dios Gómez Ramírez / Binigulazáa AC

En nuestros tiempos “modernos”, todavía escuchamos a los

EL YOPE O XIPE, PIEZA DE CERÁMICA ZAPOTECA. Ilustración: JDGR. MMX

 oaxaqueños peyorearse o burlarse entre sí con el calificativo de yope. Pero, qué significado contiene este término que para los nativos puede ser un insulto? ¿Por qué contiene una carga doblemente discriminatoria, para quien está dirigida, pues califica y descalifica? ¡Eres un yope!, suele decirse a nuestro interlocutor, pero ¿cuántas veces nos hemos detenido a pensar que significa “yope” y de cómo se origina este adjetivo calificativo?

Actualmente, aunque algunos oaxaqueños puedan haber acumulado cierta cantidad de títulos académicos, la ignorancia sobre su propia condición e identidad indígena se ha incrementado. Y esto se debe a que poco o nada  sobre sus raíces culturales mesoamericanas se enseña o se reflexiona en la escuela, sobre todo en los niveles de educación superior, sea pública o privada. Podemos asegurar que casi todos los historiadores y cronistas nativos, han usado la palabra “yope” un sinfín de veces en su cotidianidad, pero ninguno, hasta donde encontré, ha publicado sus reflexiones al respecto. Quizá porque pueda parecer muy insignificante y sin importancia histórica.

Un fiel representante de la sociedad urbana oaxaqueña de mediados del siglo pasado, que nos dejó un registro del pensamiento de la ideología dominante de las familias que ostentaban un origen hispano o europeo fue el profesor Guillermo Rosas Solaegui. En su Anecdotario escribió “Dentro de la expresión y modo de hablar primitivo de los oaxaqueños, es decir modismo, Llope quiere decir indio; ignorante, que no sabe leer ni escribir; tonto, torpe…”, (Rosas s/p), sin embargo poca importancia le dio al significado u origen del término. Betzabé Hernández Miguel, nos escribió por el faceboock dándonos su versión sobre este tópico  “En Nochixtlán, de donde soy, utilizan el término para ofender a alguien al compararlo con un “indio”, “necio”, “bruto” ó “atrasado” que no sabe o no entiende. Antes me parecía desagradable escucharlo pero ahora es menos usual y además entiendo que quien quiere ofender únicamente demuestra su propia ignorancia. Según mis abuelos los yopes eran una etnia con quien los mixtecos comerciaron desde hace mucho tiempo y que no eran dejados sino muy necios.”

Pero, ¿existen históricamente los yopes?Buscando en los cronistas coloniales de la Nueva España, fray Juan de Torquemada, nos refiere, que los yopes conformaban una Nación muy grande (Torquemada 1615). Más tarde en historiador Manuel Orozco y Berra, menciona que “el territorio de los yopes, yopis o yopimes abarcó entre otras localidades a Acapulco, Tepesuche, Zalzapotla, Acatempa y Xochipila en el estado de Guerrero y muy probablemente la región de Tututepec en Oaxaca. Actualmente se les encuentra reducidos a unos pueblos de Tlapa, mezclados con nahoas y mixtecos, bajo el nombre de tlapanecos.” Dándole el nombre a la comarca Yopitzingo o Yopitzinco. (Orozco 1880)

Antes de los españoles, sólo una parte de la región fu sometida por los aztecas, sin embargo “un gran número (de pueblos) conservó celosamente su independencia en el reino de Yopitzingo (Dehouve 1975). Por la bravura que los caracterizó en el combate, fueron “desde entonces considerados como pueblos bárbaros, incluso peor que el otomí” (Oettinger 1981). Los yopes mantuvieron una cruenta lucha contra la hegemonía azteca, hasta el arribo de los españoles, con quienes sostuvieron iguales enfrentamientos y rebeliones, aún después del sojuzgamiento militar al que se vieron sometidos por estos últimos. En 1531 se registra una importante rebelión, de cuyos sucesos se narran hasta el presente, en la región de la costa de Guerrero y Oaxaca. (Reyna 1987. Manzano 1991).

Los lingüistas han considerado  que los yopes hablaban una lengua emparentada con los popolocas, asentados entre Puebla y Oaxaca (Brinton 1891). Los chocholtecos o chochopopolocas, son considerados descendientes de los toltecas que procedían de Tula, pueblo con un alto desarrollo cultural (Cubas 1876). Actualmente, la lengua yopi o tlapaneca, está considerada como miembro del tronco Otomangue, al cual pertenecen la mayoría de las lenguas habladas en Oaxaca como el zapoteco, mixteco, chocholteco, mazateco, amuzgo, cuicateco, chatino, etc. (Suárez 1995)

XIPE TOTEC Y EL SACRIFICIO GLADIATORIO, DURANTE LA CELEBRACIÓN DEL TLACAXIPEHUALIZTLI. Ilustración en Fray Diego Duran. 1576-8

¿El Yope como Señor de la Primavera recibe el año nuevo zapoteca?

El historiador Cecilio Rabelo, señaló a Xipe Totec como divinidad principal de los yopis y “según otra versión también era dios de los zapotecos, siendo posible que lo fuese generalmente de todos aquellas naciones que vivían hacia la costa del Pacífico” (Rabelo 1905) También el notable investigador Alfonso Caso corrobora la noticia al señalar que “el dios Xipe Totec, entre los aztecas lo llamaban Yopi, parece que los habitantes de la altiplanicie mexicana consideraban a Xipe como un dios que había sido importado desde muy antiguo de la región de Oaxaca, bien sea de la región de los yopis-tlapanecas o bien de la región zapoteco. En realidad Xipe es un dios muy antiguo… En lo que sí estamos muy seguros es que los habitantes de Monte Albán, en las épocas I y II (500 aC a 450 dC) ya conocían al dios Xipe.”(Caso y Bernal 1952) “Por eso Xipe se llama también Yopi” (Caso 1969)

El arqueólogo Román Piña, considera a Xipe el dios de la Primavera o la renovación de la vegetación, era el patrón de los joyeros (Piña 1967). Edgar Seler apuntó que en la capital de México, está deidad fue conocida bajo el nombre de Macuil-xochitl “5 Flor”, Quije –quilli “Guirnalda de flores” entre los zapotecas y fue vista como una divinidad de la suerte, los juegos y las artes (Seler 1894). La celebración de esta divinidad era en el primer  mes de veinte días del calendario azteca; esta veintena tenía el nombre de Tlacaxipehualiztli, iniciándose el 20 o 21 de marzo (Durán 1576. Torres 1979)

La fiesta del Tlacaxipehualiztli coincidía con el equinoccio de primavera, en ella se hacía ofrecimientos al Sol. Los españoles interpretaron el nombre de está veintena como el “desollamiento de hombres”, y quizá como parte de su campaña de desprestigio cultural hacia los pueblos mesoamericanos, escribieron que se realizaban sangrientos sacrificios humanos o combates gladiatorios que protagonizaban nobles condenados por corrupción, armados con escudo y macanas de plumas contra guerreros verdaderamente armados; donde una vez victimados eran desollados y uno de los sacerdotes se vestía con la piel, como aparecen algunas representaciones en cerámica de Monte Albán y el centro del país. (Durán 1576)

El maestro Arturo Meza interpreta el término Tlacaxipehualiztli como “la transformación de los hombres”. Esta renovación está íntimamente relacionada con el cambio estacional. El fin del invierno y el inicio de la primavera, la resurrección de la naturaleza (Meza 1995). En el vocabulario de Juan de Córdova, elaborado en el siglo XVI registró el término Cucijxoopa como primavera (Córdova 1578), el que puede descomponerse como Cuci o coqui, Señor y jxoopa, primavera, de donde posiblemente se derive el término llope o yope. Esta conjetura nos hace recurrir nuevamente al profesor Rosas Solaegui, al referirse a la peculiar pronunciación del castellano por lo hablantes de origen zapoteco-mixteco o mestizo. “En la ciudad de Oaxaca (yope) se escribe con “ll” y no con “y”, ya que el populacho mestizo oaxaqueño usa el sonido grave en ciertas palabras acentuando la penúltima silaba y alargando la última…” (Rosas s/p)

Una de los temas más controvertidos sobre el calendario zapoteco es el mes en que principia el año, Alfonso Caso nos deja algunas buenas pistas, señala que era el “mes” Tlacaxipehualiztli, para “las gentes de Teotitlan (del Camino), Sahagún y Motolinia en la región de Puebla (Caso 1967). Propuesta que es apoyada por Román Piña Chan quien cita a Alfonso Caso, estableciendo que el año zapoteco comenzaba el 16 de marzo, cuyo jeroglífico era la cabeza de Cicijo o dios de la Lluvia (Piña 1967). Y que corrobora el historiador José Antonio Gay al consigna que “Empezaban su año el 12 de marzo, invariable por la cercanía de equinoccio.” (Gay 1881)

¿El Yope ha tenido su santuario en las Peñitas de Reyes Etla?

Para los antiguos zapotecos el Valle de Etla se llamó Loohvana, el

XIPE CON TOCADO CERÁMICA PROCEDENTE DE LAS PEÑITAS. Ilustraciòn: JDGR. MMX

 Lugar de los Mantenimientos o Lugar del Pan (Gay 1881), por la fertilidad que brinda a la agricultura, considerado el granero de Monte Albán durante su época de auge. Casi al centro de este pequeño valle, sobre una peña de cantera que sobre sale, se localiza una importante zona arqueológica que presenta un conjunto de más de 20 montículos con estructuras piramidales y una gran cancha de juego de pelota, aún no exploradas.

En el extremo oriental del sitio se construyó durante la colonia un pequeño templo, dedicado al “Señor de la Peñas”. La representación de esta imagen es de un Cristo, coronado con espinas, torturado y de rodillas sosteniendo sobre sus hombros la cruz, que será el instrumento de su muerte. La veneración a esta imagen se realiza el V viernes de Cuaresma, que ocurre unos días antes o después de advenimiento de la primavera. A esta celebración acuden miles de peregrinos, todos ellos de origen indígena, provenientes de todas las regiones de Oaxaca, quienes pasan la noche en el atrio y el ex-convento del templo del siglo XVI de la Villa de Etla. (Gómez 1997)

La representación de este Cristo torturado, en este doloroso tránsito recuerda las reflexiones que hace Laurette Sejourné respecto al suplicio del sacrificio de Xipe “es extremadamente significativo las funciones atribuidas a Xipe, que se ven aplicadas a la figura del penitente por excelencia, el héroe lisiado” (Sejourné 1957). Cristo muere sacrificado cruelmente para reivindicar la vida y su resurrección, es la metáfora de la naturaleza que muere en invierno para revivir con todo su esplendor en la primavera.

La zona arqueológica de la Peñitas, es quizá la misteriosa Ciudad de Bulto de Xipe, que tanto ambicionó el estadista mixteco Ocho Venado “Garra de Jaguar”. “En primera instancia Ciudad Bulto de Xipe, sitio no identificado con certeza dentro de la geografía mixteca. Era un lugar de origen, un sitio primigenio del cual derivan otros señoríos. Sus fundadores tuvieron orígenes sagrados” (Hermann 2010). A la caída militar de este importante asentamiento en el año de 1101, Ocho Venado contrae matrimonio con Diez Flor “Lluvia”, una de las hijas de Trece Serpiente, antiguo Señor del lugar, para asegurar los derechos de gobernar a sus sucesores. (López 1987)

John Paddock, escribió que la ciudad de Bulto de Xipe, “tiene un lugar prominente en los códices, pero todavía no se ha localizado. El Dr. Joseph Whitecotton señala que si el dios Xipe es tan central en el nombre del lugar y en los nombres personales de sus señores (o gobernantes), tal vez la capital de la dinastía Xipe, en los Valles Centrales, sea Bulto de Xipe.” (Paddock 1992) Este argumentación se basa en lo transcrito en el códice Nuttall, donde se identifican a “dos personajes que provienen de un lugar importante de Valles Centrales de Oaxaca: Zaachila… las vestimentas de estos señores fueron identificados por Marteen Jansen como características del dios Xipe, en su variante de la tradición oaxaqueña.” (Hermann 2010)

¿Los oaxaqueños merecemos llamarnos yopes?

Aunque aún no podemos sacar una respuesta definitiva a nuestras

REPRESENTACIÓN DEL SEÑOR DE LAS PEÑAS

preguntas; con las evidencias documentales que presentamos podemos obtener una conclusión provisional, que se confirmará o descartará con investigaciones posteriores que permitan aflorar una interpretación concluyente del fenómeno del Yope. Mientras tanto señalamos que:

1. Los yopes se erigen como un símbolo histórico de resistencia cultural y cuestionamiento a la imposición violenta de patrones culturales, económicos, políticos, jurídicos y religiosos eurocéntricos.

2. Yope o Llope es un término de origen zapoteco con sus variaciones, como: jxoopa, que recopiló Córdova. Cuya connotación es primavera.

3. El Yope es el símbolo de la renovación, el renacimiento, la resurrección de la naturaleza que representa la llagada de la primavera. Y su celebración era en el equinoccio de primavera.

4. Yope era venerado en el primer “mes” del calendario antiguo de 365 días y con él se recibía el año nuevo.

5. El Yope se transfiguró en el Señor de la Peñitas, como un proceso sincrético, convirtiéndose en el Cristo torturado y sometido, que ha mantenido la existencia de esta tradición hasta el presente, permeada por las prácticas del catolicismo oaxaqueño.

6. Yope fue el adjetivo que se aplicó a los indígenas que se resistieron a vestir o adoptar las maneras latinas (ladinas) o no hablaban bien la castilla; con el tiempo se tergiversó en un peyorativo descalificativo y discriminatorio.

7. Es muy probable que cuando decimos ¡ERES UN YOPE!, con toda la carga discriminatoria y prejuiciosa que conlleve, estamos diciéndole a nuestro interlocutor ¡ERES COMO LA PRIMAVERA!

Xoxocotlán, Oaxaca. Primavera de 2011

 

BIBLIOGRAFIA

Guillermo ROSAS SOLAEGUI. Anecdotario de Oaxaca. S/p

Juan de TORQUEMADA. Monarquia Indiana. Ed. Purrúa. 1615/1969.

Manuel OROZCO Y BERRA. Historia Antigua y de la conquista de México. Ed. Purrúa. 1880/1960.

Danièle DEHOUVE. El tequio d los santos y competencia entre los mercaderes. Ed. INI. 1976.

Marion OETTINGER. Una comunidad tlapaneca. Sus linderos sociales y territoriales. INI.1980.

Leticia REYNA. “Las rebeliones indígenas y campesinas (período colonial y siglo XIX)”, en Carlos GARCÍA MORA y Martín VILLALOBOS SALGADO.La antropología en México. INAH. 1987-8.

Ma. De los Ángeles MANZANO AÑORVE. Cuajinicuilapa, Guerrero: Historia oral (1900-1940)

D. G. BRINTON. The American Race. New York. 1891.

Antonio G. CUBAS. The Republic of Mexico In 1876. 1876.

Jorge A. SUÁREZ. Las lenguas indígenas mesoamericanas. INI. 1985.

Cecilio RABELO. Diccionario de mitología nahoa. Ed. Purrúa. 1905/1982.

Alfonso CASO e Ignacio BERNAL. Urnas de Oaxaca. INAH SEP. 1952.

Alfonso CASO. El tesoro de Monte Albán. INAH SEP. 1969.

Román PIÑA CHAN. Una visión del México prehispánico. UNAM. 1993.

Edgar SELER. Gesammelte Abhandlungen zur Amerikanischen Sprach- und Alterthumskunde. A. Asher & Co. Berlin. 1904.

Diego DURÁN. Ritos y fiestas de los antiguos mexicanos. Ed. Innovación. 1576/1980.

Gregorio TORRES QUINTERO. Fiestas y costumbres aztecas. Ed. M. Purrúa. 1979.

Arturo MEZA. Tonalpehualli. La cuenta de los destinos. Rev. Ce Acatl No 68. 1995.

Juan de CÓRDOVA. Vocabulario de la lengua zapoteca. Ed. Toledo SEP INAH. 1587/1987.

Alfonso CASO. Los calendarios prehispánicos. IIHUNAM. 1967.

José Antonio GAY. Historia de Oaxaca. Ed. Purrúa. 1881/1990.

Juan de Dios GÓMEZ RAMÍREZ. Loohvana El Valle de Etla. Guía arqueológica para niños. Ed. Binigulazáa. 1997.

Laurette SÉJOURNÉ. Pensamiento y religión del México antiguo. FCE. 1957.

Juan LÓPEZ RAMOS. Esplendor de la antigua mixteca. Ed. Trillas. 1987.

John PADDOCK. Notas. En: Alfonso Caso. El Mapa de Teozacoalco. CCO – UTM. 1949/1992.

Manuel A. HERMANN LEJARAZU. Códice Nuttall. La vida de 8 Venado. Rev. Arqueología mexicana. 2007.

XIPE, CERÁMICA TEOTIHUACANA. Ilustración: JDGR. MMX

Anuncios

Acerca de ecochac

Realizamos actividades de ecoturismo educativo con el propósito fomentar una cultura por el cuidado y conocimiento del medio ambiente y así revertir los efectos de la deforestación y el cambio climático. Promovemos la reforestación con especies vegetales nativas y la protección de la fauna silvestre. Realizamos con escolares y grupos organizados Talleres de Cultura Ambiental a través de caminatas y recorridos por áreas de interes natural e histórico como Monte Albán, Atzompa y otras zonas arqueológicas de los Valles Centrales; así como museos comunitarios y proyectos de ecoturismo comunitario.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a EL YOPE, LA PRIMAVERA Y EL AÑO NUEVO ZAPOTECO

  1. Sergio Navarrete dijo:

    Me gustó el artículo. bien documentado y con una hipótesis plausible. Habrá que investigar en los archivos parroquiales de Etla acerca del culto al señor de las Penitas para saber si esa sobreposición se dió históricamente y cuando. En términos generales toda la pasión de cristo y celebraciones de algunos santos y vírgenes son susceptibles de este tipo de interpretación considerando la base agrícola de los calendarios tanto europeos como americanos.

  2. XD dijo:

    es increible , somos unos idiotas al querer ofender con la palabra yope mexico siempre ha sido superior a todos los paises

  3. Ernesto dijo:

    es lo maximo

  4. faviola dijo:

    yo busco la cultura yope y que lenguas hablan

  5. Héctor M. Aguilar Reyes dijo:

    Gracias a Juan de Dios por compartir tan importantes conocimiento. Mis saludos y admiración.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s